Envenenamientos suicidas
Es evidente que los suicidios han sido siempre
frecuentes y, desde hace un siglo, las estadísticas indican que el envenenamiento
ocupa un lugar cada vez mayor respecto a otras formas de suicidio; en los
distintos países representa alrededor del 20 al 25 %. En 1836 los suicidios por
envenenamiento en Francia no alcanzaban los 250 al año; en la actualidad, la
cifra es más de 10 veces mayor.
Entre estas víctimas hay menos hombres que mujeres, pero si bien el número de
suicidios masculinos no sobrepasa el tercio del total registrado, las cifras
publicadas en 1926 indican que el 32 % de los casos de tentativa de suicidio en
los hombres tiene un desenlace fatal, mientras que sólo el 20 % de las mujeres
llegan al mismo resultado.
Los medios para desembarazarse del lastre de la vida son muy diversos.
Estadística general de las suicidios
(departamento del Sena, 1927-51)
Año Total Hombres Mujeres Asfixia Veneno
1927
1937
1947
1951
1625
2533
5473
3297
1069
1461
663
5559
559
5072
840
5738
170
397
983
5174
69
442
556
692
Esta elección parece determinada por la imitación, la moda y en especial, por la
facilidad de procurarse rápidamente tal o cual veneno, ya que los desesperados
no prevén los espantosos dolores que siguen a la absorción de lejía de sosa, de
fenol o de sublimado corrosivo. La quinina, que se vende en Grecia en las
tiendas de tabacos, es el agente frecuente de suicidios en ese país.
No obstante, las estadísticas publicadas en algunos países destacan la
importancia del número de suicidios debidos al óxido de carbono y a los
barbitúricos.
He aquí, por ejemplo, una estadística de los suicidios en Alemania, de 1918 a
1936, publicada por II. Siebert:
Número de casos Porcentaje
Óxido de carbono. Gas del
alumbrado
Hipnóticos
Fenoles
Tóxicos minerales
(mercurio, arsénico, etc.)
Alcaloides
Ácidos y bases
Ácido oxálico
Medicamentos orgánicos
1196
1180
147
108
107
65
45
26
41,3
40,8
5,10
3,70
3,70
2,25
1,55
0,90
Según una estadística británica se observan las cifras de la pág. 23 (óxido de
carbono no mencionado).
De las cifras publicadas en otros países (Hungría, Japón, Italia, Yugoslavia), se
deducen conclusiones idénticas.
Estadística de suicidios en 1956
Estadística para 100.000 personas
Dinamarca 24,1 Finlandia 17,4
Austria 23,4 Francia 15,3
Suiza 21,8 Gran Bretaña 10,8
Japón 20,5 Estados Unidos 10,1
Suecia 18,6 Italia 6,4
Alemania Federal 18,2 Irlanda 2,3
Si bien es difícil impedir la posibilidad de empleo del gas del alumbrado o de la
estufa de carbón, los servicios sanitarios pueden y deben actuar para prohibir la
venta demasiado fácil de barbitúricos en todos los países. En muchas naciones se
regula esta venta por los farmacéuticos; pero, rápidamente, los candidatos al
suicidio sin dolor han pensado en los hipnóticos que no pertenecen al grupo de
los derivados del veronal, en especial en la doralosa, y desde hace algunos años
se observan con frecuencia los suicidios por dicha sustancia. Mientras los
toxicólogos no supieron discriminar fácilmente estas dos clases de hipnóticos, el
tratamiento de los intoxicados por barbitúricos y por la doralosa era idéntico, lo
que a menudo iba contra lo que se pretendía. En efecto, la terapéutica con
estricnina da generalmente buenos resultados en el tratamiento de los
envenenamientos por barbitúricos, pero aumenta aún más la excitación medular,
que es una de las características de la acción de la cloralosa. Actualmente, el
tratamiento de estas dos clases de suicidios está bien establecido y se aplica
desde el momento en que el médico tiene la respuesta del laboratorio.
Los poderes públicos conocen el abuso peligroso de estos hipnóticos, y es
de desear que se apliquen las mismas normas a la cloralosa y a los barbitúricos,
ya que tolerar la fácil dispensación de estos tóxicos, considerándolos como
sucedáneos de la cuerda o del revólver, es hacerse responsable de la pérdida de
muchas vidas humanas.










