Venenos hemáticos

Venenos hemáticos
a) Venenos globulares
1º Acción sobre el número de hematíes. — Si bien diversos venenos alcaloideos
(estricnina, eserina, etc.) son capaces de aumentar el número de glóbulos rojos por
diversas causas, pocos venenos gaseosos tienen una acción similar.
No obstante, este aumento aparece en las intoxicaciones por algunos gases, como el
cloro, el oxicloruro de carbono o fosgeno, la cloropicrina, pero en este caso se trata
de una consecuencia de la concentración de la sangre por desarrollo de edema
pulmonar. Por el contrario, se observa disminución del número de hematíes en
numerosas intoxicaciones crónicas. Esto se constata en los obreros intoxicados por
sales de plomo, cromatos, arsénico o fósforo.
En el saturnismo, la disminución del número de hematíes puede alcanzar el 40 o el
50 % en los casos graves, descendiendo su número de unos 5 millones a unos 3
millones.
En el arsenicismo inicialmente tiene lugar una hiper-globulina, como consecuencia
de la acción de estímulo sobre la médula ósea y los demás órganos
hematopoyéticos, pero esta acción favorable no se mantiene, y a continuación el
nivel de hematíes disminuye gradualmente.
La sangre es el primer tejido afectado por la acción de los rayos X a consecuencia
de las alteraciones de los órganos hematopoyéticos. A veces se observa en los
radioterapeutas la «anemia de los radiólogos», afección que termina con la muerte
al cabo de algunos meses.
La administración prolongada de benceno al conejo, o sus homólogos superiores,
por vía cutánea o gastrointestinal, provoca una disminución del número de hematíes
en la proporción aproximada de 1/3. Por vía respiratoria, en la intoxicación crónica
de los obreros, o bencenismno, se observa una disminución análoga; el número de
hematíes desciende a un millón, sin presentar modificaciones morfológicas.
Las hidracinas sustituidas —fenilhidracina, metilfenilhidracma, difenilhidracina—
pueden ser la causa de intoxicaciones hemáticas en los obreros que las preparan o
las manipulan. No sólo actúan sobre el pigmento sanguíneo, sino que incluso
provocan una destrucción intensa de los hematíes por absorción de 20 a 30 mg por
día, lo que es frecuente debido a la volatilidad de estos productos y a su fácil
penetración por vía cutánea.
2º Acción sobre la morfología de los hematíes. — A menudo se observan
modificaciones morfológicas de los hematíes en las intoxicaciones globulares,
tratándose de fenómenos de regeneración globular o de degeneración
protoplásmica.
En el saturnismo se observa la presencia de granulaciones basófilas. Incluso en
ausencia de cualquier otro síntoma, este debe ser considerado como una señal de
alarma y poner sobre aviso contra una intoxicación plúmbica latente.
Las primeras manifestaciones de la acción tóxica del plomo se producen en los
núcleos de los normoblastos de la médula ósea, y rápidamente aparecen hematíes
cargados de granulaciones basófilas.
Obreros sin contacto
profesional con el
plomo
%
Obreros
en contacto
profesional con el
plomo %
Obreros con
saturnismo
demostrado
%
> 100 hematíes con
granulaciones por millón
< 100 hematíes con
granulaciones por millón
0 hematíes con granulaciones
1,8
12,7
85,5
9,2
17,9
72,9
100
El limite inferior observado para estos hematíes granulosos es de alrededor de 100
por millón de glóbulos normales. Cuando su número alcanza 1.000 por millón,
conviene que los afectados de saturnismo interrumpa todo trabajo insalubre.
En la página anterior damos un cuadro según Schmidt, que indica el porcentaje de
obreros portadores de hematíes granulosos con o sin contacto profesional con el
plomo.
Sin que haya una especificidad absoluta, este recuento de los hematíes con
granulaciones basófilas es del mayor interés para la detección del saturnismo. En
una fábrica belga de acumuladores, 50 obreros fueron examinados en función de los
signos más frecuentemente encontrados en el saturnismo. Según F. Schoofs, los
resultados fueron los siguientes:
Síntomas observados
Porcentaje de los obreros que
presentaban el signo
Rodete gingival de Burton
Hematíes con granulaciones basófilas
Hematíes nucleados
Cólicos saturnínicos
Faresia de los extensores
58
76
2
30
42
En las condiciones de trabajo en que puede desarrollarse el saturnismo, es evidente
que este síntoma hematológico posee una importancia que debe tenerse en cuenta.