Venenos hematoporfirinizantes

Venenos hematoporfirinizantes
Si bien in vitro la transformación de la hemoglobina en hematoporfirina exige
reactivos enérgicos, como el ácido sulfúrico o el ácido acético con ácido
bromhídrico, es interesante señalar que en el organismo, en algunas intoxicaciones
como las provocadas por los sulfonales o en el saturnismo, esta transformación se
efectúa en tales cantidades que puede aislarse la hematoporfirina de la orina y de
las heces, así como de la sangre, la bilis y las vísceras. La caracterización de las
porfirinas aisladas se hace incluso a diluciones muy grandes (10-7, por ejemplo)
utilizando la gran fluorescencia que poseen las soluciones de estos pigmentos (Ch.
Dhéré, R. Fabre, H. Simonnet).
En las excreta de los afectados de saturnismo, tanto si se trata de la orina como de
las heces, mediante extracción con acetato de etilo, en medio acidificado con ácido
acético, se obtiene una solución de porfirina que, examinada a la luz de Wood
(3.650 Å), presenta una fluorescencia roja característica (H. Leroux).
Pocos tóxicos son capaces de modificar la hemoglobina tan profundamente como el
plomo, lo que es una prueba más, junto con las proporcionadas con el examen
hematológico, de la acción traumatizante selectiva del plomo sobre los glóbulos
rojos.